lunes, 28 de julio de 2014

La Gran Maestra

"Hay una temporada para cada cosa, 
un tiempo para cada fin bajo el Cielo"
Libro de Eclesiastés 3


Qué mala prensa tiene la palabrita.
Parece que la sociedad huímos bastante de ella, sin embargo, está siendo mi gran Maestra.

La palabra se asocia bastante al abandono, la tristeza...pero a mí me parece que tiene su punto de reto, es amable y lo mejor de todo, que me resulta muy parecida a la sensación de libertad.


Desde siempre, ya de muy pequeñita  (al no tener hermanos con los que jugar, una aprende a entretenerse sola) y a lo largo de los años, bajo cualquier situación personal, siempre he buscado esa soledad. Mis tiempos y espacios son sagrados para dedicarme a hacer lo que me plazca.
Es para mí una necesidad; Escaparme a la playa, pasear por la montaña, comer sola en un restaurante, ir al cine, pasar dias enteros sin nadie, viajar...!!
Me satisface enormemente esa autonomia, autosuficiencia y libertad.

Es para mí un gran placer de estar conmigo misma. Disfrutando de mi intimidad y mi silencio.

A los 21 años, me fui de casa a vivir la aventura de la vida y esos tiempos de soledad que me he dedicado aún viviendo en pareja, me han enseñado a respetarme, a quererme, a estar en buena sintonía conmigo misma y sobretodo a cuidar de mi interior...

Es una soledad lejos del aislamiento (que en ocasiones, también me permito) y por supuesto que ha habido momentos en los que el sentimiento de soledad y tristeza me han invadido. Se me han comido aún habiendo apoyo y cariño a mi alrededor. Pero humanamente, es algo que a veces nos resulta algo difícil de sobrellevar hasta que superamos esa etapa.

Un par de años hace ya que la soledad está siendo mi gran Maestra y me hace sentir enormemente feliz y plena. Como siempre, es algo difícil de explicar cuando sólo tenemos la pantalla y las palabras para transmitir, pero lo que estáis pasando por el mismo momento que yo o lo habéis pasado, sabéis muy bien a qué me refiero y si no, como siempre, os puede aportar o no, algo nuevo.

Esta soledad elegida (y por ahora así deseo que siga), me está abriendo a la magnificiencia de conocer verdaderamente qué hay en mi interior. Una vez reconocida, hay como una fusión que me hace comprender que solos no estamos jamás y un cierto grado de esa soledad desaparece.

El camino que he escogido, es aparentemente muy solitario y a veces bastante dificil, pero me da la sensación, que es un aislamiento con un propósito muy elevado. He experimentado parar el diálogo mental y abrirme a mi Esencia, a lo que soy. El desapego con todo y con todos, sin importarme demasiado lo incómodo que a veces resulta, me proporciona una sensación de individualidad muy grande y así ahondar más en mí.
En la vida se me han presentado etapas para la contemplación y en una de ellas estoy ahora mismo, en una profunda introspección.

Así que voy a usar este tiempo concedido con inteligencia y voy a vivir por y para mí. 
Y quién sabe, quizá me estoy preparando para una buena Graduación!! ;)

Al fin y al cabo, llegamos a la Tierra solos y nos solos nos vamos!!

Yo imagino que estas etapas de soledad, están ya planeadas específicamente para la recalibración y el avance del alma.

Esto para nada significa que tengamos que estar solos para siempre, creo que simplemente hemos elegido un tiempo para trabajar en nosotros mismos para ese amor y ajustes finales de todo aquello que ya no nos sirve. Quizá muchas relaciones han fracasado porque no sabemos amarnos a nosotros mismos y con eso, provocamos ahuyentar al otro. Las creencias de no ser merecedores, el rechazo o la negación, creo que es la Ley del doble filo de la Atracción.

El amor es un derecho de nacimiento y por consiguiente, una frecuencia vibratoria.
Tener un@ compañer@ de viaje es fantástico de hecho es la única manera y a mí personalmente me llena de vida, multiplica lo que hay en mí para entregarme y emanar, pero eso no debe excluir el amor hacia uno mismo, reconcocer que es una parte de la Divinidad y saber que no podremos amar a otros sin amarnos a nosotros mismos verdaderamente. Es un reto, sí. Un retazo para trascenderlo.

En este año 2014, parece que es un año diseñado para la limpieza final, para barrer lo que está más escondido y pueda resolverse. Nada va a permanecer en la sombra.
Así pues, esa SOLEDAD SOBERANA es es obstáculo final.

Familia, el camino no es fácil, pero dentro de esto se esconde una energía preciosa que alimenta todo lo que requerimos para avanzar. Descubrir nuestra propia senda, descubrirnos a nosotros mismos y amar esa Divinidad que duerme en nuestro interior y dentro de cada uno.

Es una soledad soberana para descubrir todos los aspectos de nuestro verdadero SER


 
Acompaño con una canción que me llegó un día, como siempre, así "de casualidad" ;)

http://www.youtube.com/watch?v=HApC-sKq5oU


 

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