miércoles, 4 de diciembre de 2013

Estados del Corazón

Foto original.Aeropuerto de Barcelona El Prat.


Me encanta...me apasiona...Sí, viajar...Desde muy pequeña.

Por aquel entonces y como todos, he viajado muchísimo en coche y aún ahora lo disfruto como nadie, pero también el avión. A los aeropuertos soy de las que voy con el tiempo más bien justo, sincronizado, sobretodo para estos vuelos baratos y de corto recorrido.

Voy así y debido a esto, no me da tiempo a embobarme, ya que nada más llegar al aeropuerto, cómo muchos sabéis, es toda una aventura hasta que por fin, pones el culo en el asiento y te abrochas el cinturón. Tras pasar la enorme puerta giratoria, hay que localizar el mostrador del check-in (si es necesario), buscar el DNI, la tarjeta de embarque, subir donde está el control policial, hacer cola, enseñar el DNI, la tarjeta de embarque, dejar la maleta en la cinta, dejar varios objetos en las bandejitas, el abrigo, el cinturón, sacarte las botas, pasar el detector de metales que a veces pita, (el Guardia Civil que no quita el ojo) volver a coger las pertenencias, ponerte las botas, el cinturón ... Con suerte, no te pedirán abrir la maleta y se quedaran con alguno de tus potingues. Coger el DNI, la tarjeta de embarque, buscar el módulo, la puerta, comprobar que sigues llevando el DNI y la tarjeta de embarque en la mano y por fin, en la cola.  ¡Menuda cola! ¡Me va el corazón a mil!

Tras estos minutos de situación cómica, es justo ahí, de pie, esperando mi turno dónde observando en este momento PRESENTE me vienen todos estos pensamientos:

Las estaciones y los aeropuertos siempre me han parecido lugares muy especiales. Lugares donde en el mismo tiempo y espacio se mezclan millones de personas e historias y cada una de ellas esconde su particular Estado del Corazón.

Veo corazones acelerados, corriendo por largos pasillos en su última llamada para salir a la hora prevista. Hay corazones que laten pacientes leyendo, haciendo crucigramas o escuchando música esperando el momento para embarcar.

Los hay que se funden en un largo y sentido abrazo, encogidos y afligidos por una despedida.

Otros, permanecen de pie tras las puertas de salida, latiendo deprisa, emocionados...Impacientes mientras esperan a la persona amada.  

Otros, en grupo, estarán eufóricos por hacer ese viaje que tanto tiempo llevan esperando .Y más de un corazón, en soledad, siente la incertidumbre por el nuevo rumbo que va a ponerle a su vida.

Esto está pasando ahora mismo en un aeropuerto, pero ¿en qué estado se encuentra el corazón a cada instante de nuestra vida, con cada persona, en cada lugar y en cada situación...?

Mil GRACIAS por leer
:)

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